FUNCIONES DEL AGUA EN RELACIÓN A SU COMPOSICIÓN

El agua es
esa extraordinaria sustancia por la cual existe la vida. Su distribución y
circulación en el planeta, sus propiedades físicas y químicas, la correspondencia
con el medio ambiente y sus funciones en los seres vivos la transforman en el
recurso más preciado de la humanidad.

El hombre
tiene necesidad del agua para realizar sus funciones vitales, para usos
domésticos, para regar los campos, para la industria, para enfriar con ella las
centrales de energía. Todas las necesidades aumentan con el crecimiento de la
población y con la elevación del nivel de vida.

Características
químicas

En su
composición observamos que está formada por moléculas discretas de tres átomos,
dos de Hidrógeno unidos a uno de Oxígeno que forman un insustituible ángulo de
unos 105º. La unión entre átomos es fuerte, como corresponde a su enlace
covalente. Su geometría angular es la responsable del momento bipolar, lo que
hace de ella una molécula polar. A esto añadimos la posibilidad de establecer
enlaces intermoleculares por puentes de hidrógeno.

Al carácter
bipolar de la molécula de agua se une el elevado calor de hidratación, energía
que se desprende cuando los iones se rodean de moléculas de agua, lo que
proporciona gran estabilidad a la disolución, haciendo de ella el disolvente
por excelencia de sustancias polares y, por ello, la mayor parte de las
reacciones químicas se realizan en medio acuoso. Es el solvente universal y
puede actuar como ácido y como base, siendo una sustancia anfiprótica (puede
dar o aceptar protones). Tiene un grado de disociación muy bajo, Kw. = 10-14,
siendo la concentración de sus iones la que determina el grado de neutralidad,
pH = 7. La fuerza con que el agua cede o acepta protones permite trazar la
línea divisoria entre ácidos débiles y bases débiles. Por esta propiedad, el
agua es capaz de hidrolizar a sustancias con las que reacciona para formar
nuevos enlaces.

Características
físicas

El calor
específico del agua [4180 J/(k*kg) º 1 cal/(ºC*g)] tiene un valor alto. Por
ello, aunque acepte o ceda una gran cantidad de calor, su temperatura varía muy
poco. Esta característica tiene una gran trascendencia en el mantenimiento de
la temperatura corporal, de ahí la importancia de la gran cantidad de agua que
tiene el cuerpo humano y también de que esta cantidad no disminuya por debajo
de unos límites muy estrictos.

El calor de
vaporización, entalpía de vaporización, también tiene un elevado valor [a 100ºC
es de 540 Kcal./litro º 40.7 kJ/mol] lo que significa que 1 litro de agua
requiere 540 kilocalorías para pasar de líquido a gas. Necesita absorber mucha
energía para vaporizarse. Esto es lo que sucede cuando se suda: se disipan 540
Kcal. de calor corporal por cada litro.

Características
biológicas

El agua es
el compuesto más simple y el más importante de todos los seres vivos. Es
imprescindible para la vida. Existen organismos capacitados para vivir sin luz,
incluso sin oxígeno, pero ninguno puede vivir sin agua.

En el
hombre, el agua constituye cerca de las dos terceras partes de su peso y su
contenido se mantiene prácticamente constante gracias a que nuestro organismo
está dotado de diversos mecanismos que regulan muy bien los ingresos y las
pérdidas de dicho líquido, algo que es extraordinariamente vital.























En la
Naturaleza el agua pura no existe, ni aun el agua de lluvia recogida en un
recipiente estéril deja de tener contaminantes. El agua de los ríos, el agua
subterránea, el agua de lluvia y el agua que bebemos contiene siempre otras
sustancias disueltas que, aún en cantidades reducidas, pueden ser beneficiosas
o mortales.