¿POR QUÉ LOS LAGOS SE CONGELAN DESDE LA SUPERFICIE HACIA EL FONDO?

El hecho de
que el hielo sea menos denso que el agua tiene un significado ecológico
profundo. Considérese, por ejemplo, los cambios de temperatura en el agua de un
lago en un clima frío.

A medida
que la temperatura del agua cerca de la superficie disminuye, aumenta su
densidad. Así, el agua más fría se sumerge hacia el fondo mientras que el agua
caliente, que es menos densa, sube hacia la parte superior.

Este
movimiento normal de convección continúa hasta que la temperatura global del
agua llega a 4°C. Debajo de esta temperatura, la densidad del agua empieza a
disminuir la temperatura, de tal forma que ya no se asienta.

Con un
enfriamiento mayor, el agua comienza a congelarse en la superficie. La capa de
hielo formada no se sumerge porque es menos densa que el líquido; más aún actúa
como un aislante térmico para el agua que queda debajo.

Si el hielo
fuera más pesado, se iría al fondo del lago cada vez que el agua se congelara
en la superficie.











La mayoría
de los organismos vivos que existen en el cuerpo del agua no sobrevivirán.
Afortunadamente, esto no ocurre, y es esta propiedad excepcional del agua la
que hace posible la pesca en los lagos helados.